Redacción: Natalia Tripipatkul
Alberto Castellar

Saludos, Coconautas. ¿Cómo os ha ido la semana? Nosotros hemos tenido mucha faena domando asteroides de polaridad entrópica invertida en la dimensión paralela que se encuentra en la sombra de Titán; (evitando unos cuantos desastres planetarios, si nos permitís el lucimiento personal). Como lo prometido es deuda, hemos vuelto para terminar con la explicación acerca de lo que debemos tener en cuenta para sustentar una correcta utilización de las redes sociales. ¡Allá vamos!

Pilares y claves de la estrategia en redes sociales

Si conseguimos solventar la parte formativa, -previamente detallada en el anterior ‘post’- debemos abrazar con energía la parte estructural. Esta, esencialmente, reside en la forma de afrontar la estratificación digital de nuestro proyecto o empresa y se puede articular, a ‘grosso modo’, en 3 puntos fundamentales:

  1. En primera fase, las redes sociales son un canal de recomendación, fidelización y empuje. No de venta directa.

Por esta razón, han fracasado siempre las campañas con anuncios (‘social ad’s’) y las ofertas destinadas a la exclusividad de la vía digital obtienen números tan discretos. La razón es bastante sencilla: los visitantes no están con el chip de comprar cuando entran bucean por el mar de las “RRSS”. La mentalidad es otra. Acuden a tu marca por recomendación, para solucionar un asunto o realizar alguna consulta.

El espacio que ocupan estos menesteres se encuentra en pleno proceso de decisiones de compra. El resto del camino, o viene predispuesto, o se hará fuera de la red. Resultando de importancia absoluta la creación de una relación de calidad y fluidez contrastables con los clientes. Lo que generará una sinergia futura en el propio cliente o en sus allegados si se gestiona correctamente.

No debemos pretender ocupar ni cambiar la concepción incrustada en el inconsciente colectivo acerca de la utilidad de las redes y la separación automática que se realiza de los canales de compra (obviamente ubicado en otros lares). Las redes sociales son un punto de atracción y fidelización, la venta, ocurre fuera.

  • La respuesta es reactiva o pasiva. Nunca activa.

Cuando un navegante del ciberespacio alcanza nuestras redes, ya tiene en buena medida, tomada su decisión de consumo. El abanico de cambio se reduce si no somos los elegidos y de serlo, la transacción se realizará lejos. Como muy cerca será en el sitio web de la compañía, muy muy ajeno en funcionalidad  y uso –y percepción– por parte del usuario, comparado con nuestra red social.

La respuesta reactiva

Por tanto, indefectiblemente nuestra respuesta ocurre tras la llegada del visitante a nuestros perfiles. Jamás antes. Y asumiéndonos humildes y sabedores de la posible derrota, aprovecharemos la vía para ejercer de FACILITADORES. Una voz guía y amistosa que, sencillamente, facilite información y muestre las cualidades que queremos dejar remarcadas para calar en el cliente en lugar de tratar de colar una venta a destiempo.

Debemos actuar teniendo en mente que un ‘follow’ o nuevo seguidor supone una decisión ya tomada en su interior, -buena o menos buena-, nunca una venta o siquiera posibilidad certera de esta. Plantaremos para recoger a futuro. El citado ‘engagement’.

  • Posicionamiento, medición, escucha y análisis.

Este punto nos dará las “armas” para mejorar y diversificar de forma eficaz nuestra estrategia para la realización de los otros dos apartados.

Medir nos servirá para tomar decisiones basadas en los hechos y en las variables que se dan en los momentos concretos del espacio y del tiempo. Requieren ‘software’ y mucha constancia, pero son indispensables.

La parte de la escucha y el empleo de herramientas a tal fin, nos facilitará la labor ante estudios de reputación y percepción de la marca y su pertinente –y necesaria- mejora asociada. Empleando esos datos hacia la parte de ventas, (con ‘keywords’ destacadas en búsquedas o los ‘hashtags’ más populares, por ejemplo) podremos anticiparnos a necesidades de mercado, potenciando la parte proactiva -y por tanto externa- a nuestras redes.

El posicionamiento y análisis son esos grandes “El Dorado” perdido que busca todo conquistador de nuestro tiempo. Anticiparse a la competencia e incluso priorizar las necesidades futuras del público (como los famosos adivinos durmientes de las montañas rojas Marcianas) es el premio gordo de todo este proceso.

No hay una única receta para el éxito analítico

No existe una formulación, proceder o estructura cien por cien precisa  ni efectiva. Pero sí que son indiscutibles ciertos puntos como la ardua necesidad de manejar grandes bases de datos y análisis constante de estos (‘Big Data Analytics’) o un correcto posicionamiento en base a lo que concluyamos de estos.

Para el posicionamiento, que hace referencia a nuestro puesto preferente en motores de búsqueda sobre la competencia (‘Search Engine Optimization’ o ‘SEO’) sólo podemos decir en este ‘post’, -y para no hacerlo más largo que un día viaje interestelar sin pan que llevarse a la boca- que es la otra cara del tesoro perdido.

Variables tangibles e intangibles como garantía de posicionamiento:

Hace falta una ingente constancia y una enorme disciplina: total uso de etiquetas, publicaciones periódicas constantes, asegurar la inmediatez y la actualidad de las mismas, buen proceso de documentación, el empleo de la interconectividad o enlaces en nuestras contenidos y una innegociable excelencia a la hora de formar un entorno circular y diáfano de todas las funciones y redes de la empresa. La hipervinculación y la calidad. Infinitamente más fácil de escribir que de hacer. Pero posible, palabra de Coconauta.

Seguir intentándolo como factor decisivo

Hasta aquí nuestra disertación sobre el tema (mucha información por hoy, ¿verdad?) pero os garantizamos que con dedicación y constancia todo es posible. Apenas hemos arañado la superficie de todo esto, pero al menos, esperamos haberos ayudado a clarificar como debéis poner vuestro primer pie en estas arenas movedizas que suponen las redes.

Siempre con vuestra idea y vuestro talento, siempre con valentía. Tenéis a vuestro alcance hasta a las estrellas más lejanas de la ciberconstelación. ¡Sólo tenéis que seguir estirando las manos! No os rindáis y dejad que os ayuden auténticos profesionales para todo lo que necesitéis. Nosotros siempre tenemos hueco para nuevos tripulantes en nuestra expedición.

Quizá el punto más importante de todo este tema sea la capacidad de delegar en buenos profesionales para poder dedicarte a lo que mejor se te da. Lo importante para llegar al final del viaje es disfrutarlo y tener cerca a los mejores.

Nos vemos la próxima semana con un nuevo tema COCONAUTAS. ¡Tenemos varios rebaños de asteroides salvajes entrópicamente invertidos que encauzar antes de que arañen los anillos de Saturno –y los descapotables de los Saturninos que allí habitan-. ¡Intolerable!